Los Santos, Gloriosos y Alabados Líderes de los Apóstoles, Pedro y Pablo; San Pedro, príncipe de la Horda Tártara, Taumaturgo de Rostov; San Elwin, Obispo de Lindsey; apertura de las reliquias de San Nicandro, monje de Pskov; reposo del Arzobispo Andrés (P. Adrián) de Nuevo Diveyevo

  • Bendice alma mía al Señor, y todas mis entrañas a su santo Nombre.
  • – Bendice alma mía al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.*
  • – El Señor preparó Su trono en cielo, y su reino gobierna sobre todo.*
  • – Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén*
  • – ¡Alabado sea el Señor, alma mía! Yo alabaré al Señor mientras viva; voy a cantar a mi Dios mientras yo exista.
  • – Bienaventurado aquel cuya ayuda es la del Dios de Jacob; su esperanza está en el Señor su Dios.*
  • – El Señor reinará para siempre; tu Dios, oh Sión, por todas las generaciones.*
  • – Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

  • – Este es el Dios que hizo el Señor, alegŕemonos y regocijémonos en él.
  • – Que el cielo y la tierra te alaben.*

TROPARIO DE RESURRECCIÓN TONO 2

Cuando descendiste a la muerte, oh Vida Inmortal, mataste al Hades con el rayo de tu divinidad, y cuando levantaste a los muertos del fondo de la tierra, todos los poderes Celestiales clamaron: ¡Oh Dador de vida, Cristo Dios, gloria a Ti!

TROPARIO DE SAN ISIDORO Y SAN LEANDRO DE SEVILLA

Como maestros de virtudes y adornos de la Jerarquía oh San Leandro y San Isidoro, la Iglesia os glorifica con himnos, por vuestras intercesiones, concedednos a los que os honramos con amor progreso en virtud y liberación de peligros.

TROPARIO DE LOS APÓSTOLES PEDRO Y PABLO

Apóstoles y maestros preeminentes del universo, interceded ante el Maestro de todo, para que conceda paz al mundo entero y gran misericordia a nuestras almas.

KONTAKION (Modo 2)

Oh Protectora de los cristianos indesairable; Mediadora, ante el Creador, irrechazable: no desprecies las súplicas de nosotros, pecadores, sino acude a auxiliarnos, como bondadosa, a los que te invocamos con fe. Sé presta en intervenir y apresúrate con la súplica, oh Madre de Dios, que siempre proteges a los que te honran.


Los cielos confesarán tus maravillas, oh Señor.

Dios es glorificado en el consejo de los santos.


PROKIMENON

Su proclamación se extendió por toda la tierra. Los cielos declaran la gloria de Dios.

Hermanos: Para vergüenza vuestra lo digo; ¡como si nos hubiéramos mostrado débiles…! En cualquier cosa en que alguien presumiere – es un locura lo que digo – también presumo yo. ¿Que son hebreos? También yo lo soy. ¿Que son israelitas? ¡También yo! ¿Son descendencia de Abraham? ¡También yo! ¿Ministros de Cristo? – ¡Digo una locura! – ¡Yo más que ellos! Más en trabajos; más en cárceles; muchísimo más en azotes; en peligros de muerte, muchas veces.

Cinco veces recibí de los judíos cuarenta azotes menos uno. Tres veces fui azotado con varas; una vez apedreado; tres veces naufragué; un día y una noche pasé en el abismo. Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos; trabajo y fatiga; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez.

Y aparte de otras cosas, mi responsabilidad diaria: la preocupación por todas las Iglesias. ¿Quién desfallece sin que desfallezca yo? ¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase? Si hay que gloriarse, en mi flaqueza me gloriaré. El Dios y Padre del Señor Jesús, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.

En Damasco,el etnarca del rey Aretas tenía puesta guardia en la ciudad de los damascenos con el fin de prenderme. Por una ventana y en una espuerta fui descolgado muro abajo. Así escapé de sus manos.

¿Que hay que gloriarse? – aunque no trae ninguna utilidad -; pues vendré a las visiones y revelaciones del Señor. Sé de un hombre en Cristo, el cual hace catorce años – si en el cuerpo o fuera del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y sé que este hombre – en el cuerpo o fuera del cuerpo del cuerpo no lo sé, Dios lo sabe – fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables que el hombre no puede pronunciar. De ese tal me gloriaré; pero en cuanto a mí, sólo me gloriaré en mis flaquezas.

Si pretendiera gloriarme no haría el fatuo, diría la verdad. Pero me abstengo de ello. No sea que alguien se forme de mí una idea superior a lo que en mí ve u oye de mí. Y por eso, para que no me engría con la sublimidad de esas revelaciones, fue dado un aguijón a mi carne, un ángel de Satanás que me abofetea para que no me engría.

Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí. Pero él me dijo: «Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza». Por tanto, con sumo gusto seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en mí la fuerza de Cristo.

AMÉN


Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?»

Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas.»

Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?»

Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.»

Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.»

+